lunes, 18 de febrero de 2013

51. Ventano del diablo - Rio Jucar

El Ventano del Diablo es un  mirador desde donde se puede ver al río Júcar abrirse paso por un valle en plena Serranía de Cuenca.
Este es también el nombre que recibe el tramo de río que remamos en esta ocasión llegando al embarque através de una poco accesible pista. 
Fernando Alonso guiándonos de nuevo, esta vez a pocos kilómetros de su casa
Dani y Miñones atravesando el primer cañón
En lo alto se divisan llamativas formaciones rocosas que nos recuerdan la proximidad a la Ciudad Encantada
Sana en uno de los primeros pasos
Dani en el mismo paso
Dani en el salto preparado para hacer el submarino
Fernando en el salto preparado para hacer la avioneta
Hay alguna zona con muchas ramas pero fácil de pasar al no haber excesiva corriente
Dentro del gran cañón por el que discurre el Jucar hay minicañones que estrechan el cauce y nos aportan la satisfacción de ver y pasar por donde solo piraguistas podemos hacerlo
A mitad de recorrido, en lo alto, se ve el mirador que da nombre al tramo de río
Se cuenta que en un poblado a la orilla del Jucar vivían unos seres diabólicos que se alimentaban de carne humana que cazaban en las noches de lunas oscuras con un mazo,.....

......partían las cabezas de los humanos que se adentraban en sus dominios insensibles al encantamiento que la Serranía les mostraba, las colgaban a la puerta de su cueva para horror de los habitantes del lugar......
.......... y que por el ventano acababan rodando hasta el Jucar ........¡¡¡es la leyenda de los Tronchacráneos!!!, primoshermanos de los Tronchapalas.

 Dani acelerando el ritmo después de oír la leyenda de los Tronchacráneos
Miñones a toda pastilla
Sana que no se quería quedar atrás
Este soy yo gritando "Que viene mi primo"
Hay una presa que se hace pero salimos por un pasillo con muchas ramas a ambos lados
Bajo un puente encontramos este paso que puede rebufar un poco y que se hace por la derecha....
...por la izquierda el agua cae a un agujero muy parecido al desagüe del water con el peligro de poder quedar debajo de la laja de piedra de la derecha por donde se pasa que está hueca.
En este frío día acabamos un río nuevo para mí, con un buen caudal de agua, en un entorno tan bonito como es la Serranía de Cuenca y sin sufrir percance alguno ni ser alcanzados por los Tronchacráneos