miércoles, 31 de diciembre de 2014

78. Fiesta fin de año

Que hay mejor que acabar el año ampliando tu circulo de amigos, disfrutando de un día espléndido y haciendo un poco de ejercicio antes de llenar el buche.
Hay un grupo que ultimamente están aprovechando al máximo la posibilidad que ofrece el Alberche para remar aún cuando lleva días sin llover.
Invitado a la ultima salida del año no tenia muchas ganas de ir a un río con poca agua y frío y que ya había hecho muchas veces, pero el hecho de mencionar una merendola con jamón ibérico de pata negra me hizo cambiar de opinión. 
 Así fue que en esta soleada mañana del casi recién llegado invierno estábamos en Burgohondo bajo Puente Arco para bajar el tramo más clásico del río hasta Puente Nuevo.
 El el primer paso nada más empezar nos damos cuenta de lo fría que estaba el agua.
Piraguistas con muy poco tiempo sobre los kayaks pero que les plantan cara a las gélidas aguas

 También otros que retoman la actividad después de un tiempo sin ejercer ni como paleadores ni como nadadores, Ruben y Juan, los dos primos del clan de los Menéndez.

 Tres de ellos, Ruben, David y Jorge, aborígenes del vecino pueblo de Navaluenga, que llevan realizadas en el ultimo mes unos 20 descensos del río, su objetivo para el próximo año es bajarlo con los ojos cerrados.
 Junto con el Paso del Cabezazo.....
 ....tenemos el Paso de la Isla....
 ...que son los dos donde hay que prestar mayor atención. 

 Aborigen de la zona (Ruben) sacando foto de los chupones de hielo que se forman en las ramas salpicadas por el agua
 Rafa dejando atrás otro arbusto con las ramas mas bajas rodeadas de hielo y añorando su cálida tierra levantina.

 También acudieron a esta cita otros dos valencianos que andan estos días conociendo la zona, Joan y Mónica.....
 ...que supongo que también echaran de menos aguas más templadas.
Las fascinantes ramas heladas hacían que me quedara embelesado mirando como actúa el invierno en la naturaleza. 
 Aquí estoy junto a Rafa y Ruben con los que hacia tiempo que no disfrutaba de un descenso.
Otro de mis viejos amigos, Juanito, que cada vez que lo veo con uno de sus jamones en las manos nuestra amistad se hace mayor.
 A Ruben le nombramos escanciador oficial y a Joan supervisor.
  Muy buena logística, mesas, sillas, vino, pan, por parte de los anfitriones. 
Y la visita de Mariano que aunque llegó tarde para remar no se perdió el mejor momento.
Cuando se acabó el jamón cada mochuelo voló a su olivo.
Feliz y lluvioso año a todos.